Nobel de Física 2026 para Francis Halzen: física de neutrinos y vinculación con el IFIC

Mié, 07/10/2026 - 02:55

Este martes 6 de octubre se anunció el Premio Nobel 2026. El galardonado resultó ser el físico de partículas Francis Halzen, una persona muy vinculada al Instituto de Física Corpuscular (IFIC), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universitat de València (UV), ya que ha colaborado con diversos investigadores y es pionero en el estudio de neutrinos. El Profesor Halzen ya visitó el IFIC en 2024 para hablar de sus decisivos experimentos en el Observatorio de Neutrinos IceCube (consulta aquí su charla), los cuales han permitido capturar los neutrinos de alta energía y descubrir su origen astrofísico. Además, forma parte del Comité Científico Asesor del IFIC que se encarga de supervisar la actividad científica de nuestro centro, asegurando que mantiene los más altos estándares de excelencia investigadora.

 

Física de neutrinos

Los neutrinos son partículas subatómicas fundamentales con una masa extremadamente pequeña, cercana a cero, y carentes de carga eléctrica, lo que los hace invisibles a los campos electromagnéticos. De ahí que se necesite instrumentación muy avanzada para detectarlos. El Observatorio de Neutrinos IceCube es un tipo particular de telescopio diseñado para observar estas complejas partículas. Desde las profundidades del hielo del polo sur, los detectores de IceCube miran hacia el polo norte para detectar neutrinos que atraviesan todo el planeta. Este enclave es particular ya que el hielo del polo sur presenta muchas ventajas: está libre de diversos tipos de interferencias y es una zona geológicamente estable, sin terremotos.

Gracias a su innovadora configuración, en 2013 IceCube consiguió detectar 28 neutrinos de origen cósmico. El hallazgo fue portada de la prestigiosa revista Science. Juan José Hernández Rey, Profesor de Investigación del CSIC, recalca la determinación y perseverancia del Profesor Halzen al asegurar que “no se limitó a proponer la idea, sino que, con un extraordinario liderazgo y una gran perseverancia, trabajó durante más de dos décadas para hacerla realidad”.

Por su lado, Juan de Dios Zornoza, Profesor Titular de la UV, asegura que Halzen ha sido también clave para impulsar los proyectos en los que se está trabajando en Europa, primero Antares, que estuvo funcionando varios años en el mar Mediterráneo y mostró la viabilidad de este tipo de proyectos en el fondo del mar, y más tarde KM3NeT. Investigadores del IFIC forman parte esta colaboración, cuyas observaciones complementan a IceCube, y que fue portada de la prestigiosa revista Nature por la detección del neutrino de mayor energía nunca antes captado por un experimento similar.

 

Primeras reacciones

Las primeras reacciones del personal del IFIC no se han hecho esperar. En palabras del director del IFIC e Investigador Científico del CSIC, Sergio Pastor: “El premio otorgado a Francis Halzen constituye un gran reconocimiento no solo a su figura dentro de la astrofísica de neutrinos, como líder de la colaboración IceCube, sino también a una disciplina donde juega un papel muy importante el personal del IFIC a través de su participación en el proyecto KM3NeT. La detección de neutrinos de altísima energía procedentes de fuentes astrofísicas abre una nueva ventana a la astronomía, al estudiar el universo no solo a través de la detección de luz en sus distintas longitudes de onda, sino también con la medida de neutrinos u ondas gravitacionales”.

Asimismo, Nuria Rius, exdirectora del IFIC y Catedrática de la UV, declara: “Francis es un investigador excelente, tenaz y ha conseguido abrir una nueva ventana al universo:  la astrofísica de neutrinos, que complementa nuestra visión del espacio a través de la radiación electromagnética y las ondas gravitatorias”.

El reconocimiento a Francis Halzen con el Premio Nobel de Física 2026 pone en valor la importancia de la investigación sobre los neutrinos y su capacidad para ampliar nuestro conocimiento del universo. Los avances logrados gracias a observatorios como IceCube y KM3NeT permiten estudiar fenómenos cósmicos extremadamente energéticos y abren nuevas posibilidades para comprender los secretos del cosmos. Este reconocimiento destaca, además, la relevancia de la colaboración científica internacional y del desarrollo de tecnologías capaces de observar el universo de una forma cada vez más precisa.